Atalanta:  La web definitiva para la mujer que corre

Hallan Atalanta robada pintada por Rubens

1/sep/2011

El cuadro había sido robado en 2001 de un museo en Bélgica y estaba en manos de un vendedor de cosas usadas y una mujer. Ambos fueron detenidos. [...] Efectivos policiales se hicieron pasar por compradores y detuvieron al hombre, de 65 años, y a la mujer, de 40. [...] La mujer sería una conocida conductora de televisión griega.

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pedro Pablo Rubens (1577-1640), pintor flamenco que vivió la mayor parte de su vida en Amberes, en más de una ocasión inmortalizó el personaje de Atalanta con su pincel, ya que le daba la oportunidad de plasmar al mismo tiempo los temas de la mitología clásica y las escenas de caza.



Imagen en alta resolución

A la izquierda, está representada Atalanta, arco en mano y túnica de color lila, justo detrás de un Meleagro tocado con capa roja.

El feroz jabalí de Calidonia había sido enviado por una iracunda y ofendida Artemisa (llamada Diana por los romanos) para destruir los cultivos y matar a cuanto hombre pudiera. Para acabar con él, el rey Eneo convoca a un grupo de los mejores hombres ¡y mujeres! para dar muerte a la furiosa bestia. Entre ellos, Meleagro (hijo del propio rey) y Atalanta (imbatible en la carrera y que había formado parte de los Argonautas). El grupo fue conocido como los Cazadores de Calidonia y la recompensa a la que aspiraban era la piel del animal muerto que podría quedarse quien le diera muerte definitiva.

Pues bien, fue Atalanta quien con una de sus flechas asestó el primer golpe hiriente, siendo luego rematado por sus compañeros de grupo Anfiarao y Meleagro. Este último, embelasado por la belleza de nuestra heroína, le obsequió la piel del animal de que se había hecho merecedor, lo que despertó la envidia de dos de sus tíos, cazadores menos hábiles que Atalanta, que se oponían a que una mujer se quedara con un trofeo tan valioso. Meleagro, que no se dejaba contradecir tan fácilmente, tras una disputa mata a sus tíos, tras lo cual, la hermana de éstos, la propia madre de Meleagro, asesina a su hijo para vengarlos.

La historia de este cuadro aparece en la Metamorfosis, el poema épico-mitológico de Ovidio. Era un tema muy conocido para la gente ilustrada del siglo XVII y recurrente en el arte, así que la temática era conocida. Definitivamente más de lo que lo es ahora para nosotros. Llama la atención la lograda contorsión del animal que recibe la última estocada. Se palpa la increíble fuerza de la bestia, que no da tregua, a juzgar por el cazador herido que yace entre las patas del jabalí. El ceño fruncido de Meleagro al clavar su lanza en el flanco del animal también es de lo más logrado, transmitiendo toda la fuerza del gesto, como sugieren la ondulante capa y la tensión que denotan los músculos del héroe.